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CUADERNO DE BORRADOR

De vuelta y vuelta. La segunda, tercera, cuarta...vuelta de la historia del Perú

De vuelta y vuelta. La segunda, tercera, cuarta...vuelta de la historia del Perú Hace unos días el líder del APRA, Alan García, concedió una complaciente entrevista a la periodista Cecilia Valenzuela. En ella, además de las frases harto conocidas a las que nos tiene acostumbrados, invitó a la población a votar por el por convicción. "No voten por mi por que soy el menos malo. Voten por mí porque creen que realmente soy bueno", fueron sus palabras casi textuales.
Creo que todos los peruanos, apristas o no, somos concientes de los garrafales errores que cometió García en su gobierno 85 - 90. No hay justificación, o en todo caso, el líder aprista es muy bueno tratando de justificar o injustificable. Como todo ser humano, valgan verdades. Para cualquiera es difícil reconocer un error, sin embargo esta carga es mucho más pesada cuando este ser humano es un personaje público. Entonces a mi modesto entender, resulta más que obvio que además de no querer reconocer pública y abiertamente, Alan García no se atreve a ponerle nombre propio a SUS errores cometidos. Característica por demás común de la sociedad peruana, la de no querer llamar directamente las cosas por su nombre.
Por el mismo lado, ya que no puede ser por otro, es cierto que a pesar de pasar sus responsabilidades por agua tibia, Alan nos pide otra oportunidad, dice que ya aprendió de sus errores, que ya no es el jóven imprudente que era antes, que ahora él sabe lo que necesita el Perú. Y esta vez, dadas las circunstancias, tiene a todos los medios a su favor y la supuesta mayor - ¿y mejor?- oportunidad para ganar las próximas elecciones. Cuidado, recordemos que a Lourdes Flores se le quemó el pan en la puerta del horno.
Hay que reconocer que lo más probable es que la sociedad peruana no esté preparada para un sincero mea culpa de García, Giampietri, y toda su mancha, pero no hay que preocuparse por ello, puesto que los ya mencionados, no tienen la más mínima intención de dar más explicaciones que las que ya han dado, y lamentablemente no tenemos medios de comunicación lo suficientemente libres y valientes que se los exijan. Una lástima.

Así llega el señor Alan García a la segunda vuelta contra el temido Ollanta Humala. ¿Temido por qué? ¿Temido por quién? Hay que reconocer que los argumentos de este señor no suelen ser muy consistentes, que tiene la memoria frágil - al igual que su contrincante - y que sobretodo, está improvisando en el escenario político nacional. Como muchos otros, es cierto, pero recordemos que la historia del Perú ha estado plagada de improvisaciones y los funestos resultados de las mismas.
Por otro lado, la contracampaña realizada por los medios de comunicación es realmente vergonzosa. La prensa escoje sus candidatos, y con el poder conferido por nosotros, los ciudadanos casi invisibles, hacen campaña intereses de por medio. Cierto que la objetividad periodística puede ser un concepto ambigüo, pero en estas elecciones los peruanos hemos vivido la falacia de la objetividad periodística. Y lamentablemente, ese ha sido uno de los motores de la campaña del señor Humala.
Digo lamentablemente, porque según mis escuetos conocimientos de política y marketing político, y sobretodo, según mi concepción como ciudadana, de lo que debería ser una campaña, ¿Por qué gastarse en ataques en lugar de generar propuestas, que es lo que nuestro país necesita? Este es un error en el que han incurrido casi todos los candidatos (19) a la presidencia desde la primera vuelta. Lo lamentable es que estoy empezando a creer que el Perú no sabe lo que necesita.
Punto aparte. No creo que Ollanta sea un terrorista, vaya a fusilar a los homosexuales, vaya a estatizar la banca y todo lo demás. Al menos no de manera tan fría y calculada, como lo vienen planteando sus muchos detractores. Creo que puede incurrir en alguno de los errores mencionados, y en muchos más no publicados, por inexperiencia, improvisación, y porque su partido se convirtió en una combi, donde siempre al fondo hay sitio. ¿De qué fuerza partidaria e ideológica hablamos entonces?

Colofón
Sería lamentable que ambos candidatos se dediquen sólo a atacarse en lugar de hacer un debate a la altura de las circunstancias. Es la tercera segunda vuelta, desde que tengo uso de razón, a la que nos vemos obligados a entrar sin una conciencia clara de que es lo que queremos para el país y como país. Es el tercer debate de segunda vuelta que el Perú presenciará, y la novedad es que Ollanta propone un debate también entre los equipos de gobierno, recomendación que me parece interesante, pero que aún está en evaluación.
Sería importante que este debate sea distinto a la agresiva campaña que han hecho ambos candidatos, sin embargo se que no se les puede pedir mucho en ese sentido. Lo importante será que está segunda vuelta, y el debate que acarrea, no sea una más de las vueltas que cual gato persiguiendo su cola, viene dando nuestro país desde tiempos inmemorables. Yo ya voy contando seis vueltas sobre el mismo sitio, me pregunto cuantas viene contando mi madre, cuantas hubiera contado mi abuelo y cuantas viene contando nuestra herida y muchas veces olvidada historia. Como diría el maestro uruguayo, Mario Benedetti, el olvido está lleno de memoria. Y de espirales , añadiría yo.

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